Viernes 28.08.26, sábado 29.08.26 y domingo 30.08.26
De 13:00 a 21:00h
Teatro Argentino Centro Provincial de las Artes
Av. 51 702
Insistencias diagonales. Escenas, cuerpos y objetos desde el Archivo de Arte del Centro de Arte UNLP
Las insistencias diagonales que dan título a esta exposición nombran formas de contacto entre tiempos, escenas, cuerpos y objetos. Los documentos reunidos pertenecen al Archivo de Arte del Centro de Arte UNLP y forman un conjunto atravesado por persistencias y discontinuidades, en el que cada pieza opera como punto de condensación de una trama más amplia. Revistas, catálogos, afiches, fotografías y objetos múltiples no fueron simples registros exteriores a las obras. En muchos casos constituyeron sus soportes, sus dispositivos de circulación o la condición misma de su existencia pública.
En el curso de la década de 1960, el ritmo vertiginoso de renovación y sustitución de los lenguajes expresivos auspiciado por la vanguardia experimental fue inseparable de la exploración de nuevos soportes y materiales y de sucesivos desbordamientos de lo artístico fuera de sus cauces institucionales. En La Plata, estas transformaciones tuvieron algunas de sus primeras manifestaciones en los experimentos poéticos, objetuales y editoriales iniciados por Edgardo Antonio Vigo desde fines de la década de 1950 y en la irrupción del informalismo en 1960, con la primera exposición del grupo SI. Entre sus integrantes, César Paternosto y Alejandro Puente se desplazaron muy pronto desde las experiencias informalistas hacia investigaciones en el campo de la abstracción geométrica, en las que exploraron la materia, el color y la condición física del soporte. La renovación de los salones provinciales y municipales y la actividad de espacios como la Pequeña Galería de Radio Universidad, el Bar Universitario, la Biblioteca Benito Lynch y las galerías Austral y Federico V acompañaron la emergencia de una escena en la que artistas, poetas y diseñadores comenzaron a cuestionar las divisiones establecidas entre disciplinas y a disputar los modos habituales de producción, circulación y recepción del arte. En la Escuela Superior de Bellas Artes (actual Facultad de Artes) de la Universidad Nacional de La Plata, la creación de la carrera de Cine en 1955, de la orientación Pintura Mural en 1961 y de las carreras de Diseño en Comunicación Visual y Diseño Industrial en 1962, formaron parte de una amplia renovación pedagógica, disciplinar y política. En 1973 la institución adquirió rango de facultad y pasó a denominarse Facultad de Artes y Medios Audiovisuales.
Los artistas intervinieron como organizadores de exposiciones, editores e impulsores de proyectos colectivos, al tiempo que participaron en la producción de una escritura crítica indisociable de sus obras y de su voluntad de incidir en el presente. Desde la revista experimental Diagonal Cero, que editó entre 1962 y 1969, Vigo articuló una doble apuesta por dar visibilidad a las producciones de avanzada de la escena platense y por vincularlas con una red internacional de revistas, artistas y poetas que encontró en el intercambio postal uno de sus principales medios de circulación. Alrededor de la revista se formó en 1966 el Movimiento Diagonal Cero, integrado inicialmente por Jorge de Luján Gutiérrez, Omar Gancedo, Luis Pazos y Vigo, y desde 1967 por Carlos Ginzburg. En el horizonte de la “novísima poesía”, sus integrantes articularon poesía visual y fonética, xilografías-poema, libros-objetos y objetos poéticos, junto con acciones y proyectos participativos. Por Alquimia, “revista comprometida en actividades poéticas” publicada en 1966 por Mario “Quico” García, quien escribía poesía con el seudónimo Claudio Román, participó de un circuito de publicaciones e intercambios próximo al de Diagonal Cero. Así, revistas, carpetas de xilografías, arte correo y otras iniciativas gráficas experimentales fueron organizando una trama múltiple de colaboraciones, intercambios y contagios entre proyectos.
En estas iniciativas, el grabado dejó de ser solamente una disciplina o un procedimiento técnico para convertirse en una práctica colectiva capaz de desbordar el campo especializado del arte y disputar otras formas públicas de circulación e intervención de la imagen. Concebido como medio “popular”, movilizó iniciativas pedagógicas y estéticas destinadas a socializar sus prácticas y modos de hacer. Vigo fundó en 1967 el Museo de la Xilografía de La Plata, un museo ambulante cuyas exposiciones fueron acompañadas por la enseñanza de la técnica xilográfica. En 1970, Juan Carlos Romero impulsó junto a otros grabadores Arte Gráfico-Grupo Buenos Aires, colectivo que realizó demostraciones públicas de grabado en plazas, centros comunitarios y fábricas. También en 1970, Mario Casas, Raúl Mazzoni, Jorge Pereira, Roberto Rollié y Romero fundaron el Centro de Experimentación Visual (CEV), cuyas primeras propuestas consistieron en el diseño de múltiples y de sistemas compuestos por módulos intercambiables. Más tarde, con la incorporación de María Arana Segura, Andrés Giménez, Eduardo Leonetti, Raúl Pane y Ramón Pereira, el grupo avanzó en la experimentación con medios fotográficos.
La ESBA fue uno de los espacios de cruce de algunas de las iniciativas de quienes habían estudiado en la institución y ejercían allí la docencia. Romero había estudiado Grabado y se desempeñaba como profesor de esa disciplina y de Teoría del Arte, asignatura dependiente del Departamento de Cinematografía. Mazzoni, Jorge Pereira y Rollié eran entonces docentes de la cátedra de Comunicación Visual del Departamento de Diseño. Desde comienzos de la década de 1970, Graciela Gutiérrez Marx, egresada de la carrera de Escultura de la ESBA, participó también de algunas de estas prácticas objetuales, gráficas y editoriales. Mantuvo un sostenido intercambio con Vigo, con quien trabajó entre fines de la década de 1970 y comienzos de la siguiente, bajo la firma conjunta G. E. Marx-Vigo, y fue una de las principales impulsoras de las plataformas editoriales y colaborativas del arte correo. En un texto publicado por la Revista de la Universidad en 1972 y retomado al año siguiente en la colección Transformaciones del Centro Editor de América Latina con el título “Vanguardias artísticas y cultura popular”, Néstor García Canclini, profesor de Estética de la ESBA, analizó los cruces entre experimentación vanguardista, cultura popular y socialización del arte. Más que aplicar desde afuera una interpretación a las experiencias de la vanguardia, acompañó las investigaciones estético-críticas y participó en la elaboración contemporánea de los problemas y categorías mediante los cuales la propia escena buscaba comprender sus desplazamientos.
Antes que una sucesión ordenada de grupos y lenguajes, estas prácticas configuraron una constelación movediza en la que es posible reconocer la persistencia de dos coordenadas, menos como vertientes separadas que como insistencias diagonales que, en muchos casos, se cruzan y se superponen. La primera articula las prácticas editoriales vinculadas a la poesía visual y el arte correo con el grabado y el diseño, y encuentra en la multiplicación y la circulación expandida de imágenes y objetos una estrategia de socialización y popularización del arte. En la segunda, esas operaciones se desplazan hacia el cuerpo, la acción callejera, la participación del público y la intervención en paisajes naturales. Esta expansión, sin embargo, no supuso el abandono de los soportes gráficos, que continuaron interviniendo como instrucciones, registros y dispositivos de circulación de las acciones. Carlos Ginzburg inició en 1969 una serie de proyectos de “arte ecológico” y “señalamientos” —-denominación acuñada por Vigo en 1968— en los que intervino diferentes espacios mediante gestos efímeros que oscilan entre el resto y la huella y atienden a procesos y materialidades que exceden el control del artista. Algunas de estas acciones tuvieron una circulación posterior en sobres con textos y fotografías, como en el caso del “paisaje naturalista” El árbol humano, señalamiento de un árbol en el Parque Pereyra Iraola en abril de 1970. Un artefacto editorial múltiple, utilizado en esos años en las prácticas del arte correo, operaba como vehículo portátil de los paisajes señalados o intervenidos por el artista. En 1971, bajo el sello editorial La Flaca Grabada, creado por Vigo, Ginzburg publicó 10 ideas de arte pobre y, un año más tarde, invitado a la Tercera Bienal Coltejer, en Medellín, hizo escribir la palabra “PIEDRA” sobre la piedra del Peñol, un monolito de 220 metros de altura situado en el municipio de Guatapé.
Tras el golpe cívico-militar del 24 de marzo de 1976, la dictadura impuso un régimen de terrorismo de Estado que transformó profundamente las condiciones que sostenían esta escena artística. En la UNLP, la persecución, el secuestro y la desaparición forzada de docentes y estudiantes, junto con las cesantías por motivos políticos, el cierre de las carreras de Cine y Pintura Mural y el desmantelamiento de espacios de trabajo, fracturaron redes pedagógicas, artísticas y políticas e interrumpieron o dispersaron numerosas experiencias y proyectos.
Con la recuperación democrática, la Facultad de Bellas Artes comenzó a reconstruir su vida académica e institucional bajo el decanato de Roberto Rollié, designado en 1984. En ese escenario cultural, la Fundación Centro de Artes Visuales inició sus actividades en julio de 1986, bajo el impulso de Ana María Gualtieri y Pipo Santamaría, y contribuyó a recomponer las tramas de producción y circulación artística de la ciudad. En diciembre de 1994, la Fundación presentó la exposición 1954-1994. Edgardo-Antonio Vigo, una revisión de cuarenta años de sus “(in)obras de arte”. Un año antes de esta exposición, durante la presentación de Templo de Marcela Cabutti, Ana María Gualtieri propició el encuentro entre la artista y Vigo. Desde comienzos de la década, Cabutti venía investigando las estructuras neumáticas de la naturaleza como punto de partida para la producción de esculturas, indumentaria y espacios inflables. En 1995 realizó Poesías inflables en la playa de Boca Cerrada, en Punta Lara. Según recuerda Cabutti, la acción consistió en disponer sobre el agua mil piezas transparentes de PVC con textos impresos por serigrafía y elementos en su interior asociados con la sonoridad, la fiesta y el juego, como plumas, lentejuelas, brillantina, cascabeles e hilos de colores. La creciente del Río de la Plata terminó por desarmar esa superficie flotante, esa “alfombra-texto-poesía” en palabras de la artista. La superposición territorial con los señalamientos realizados por Vigo en Boca Cerrada entre 1971 y 1974 permite pensar Poesías inflables como una insistencia diagonal especialmente potente. No se trata de una cita ni de una derivación directa de sus trabajos, sino de la reactivación de la poesía experimental y de la intervención paisajística en un territorio atravesado previamente por las experiencias de Vigo. La poesía vuelve allí bajo otra forma material, expuesta a la acción del agua y transformada por otras condiciones históricas, otros procedimientos y otros cuerpos.
Los documentos del Grupo Escombros permiten reconocer cómo algunos de los modos colectivos de intervención ensayados por las vanguardias adquieren nuevas inflexiones. Fundado en 1988 e integrado en diferentes momentos por Angélica Converti, Horacio D’Alessandro, David Edward, Raúl García Luna, Pazos, Héctor “Rayo” Puppo, Mónica Rajneri, Romero y Teresa Volco, entre otros artistas, Escombros condensó en su nombre una toma de posición ante los restos materiales y simbólicos de una sociedad atravesada por los efectos de la dictadura, al tiempo que eligió el espacio urbano y los márgenes de la ciudad como territorios para la acción. Volvió a interrogar la autoría individual, los límites institucionales del arte y la participación del público, articulando esos problemas con el avance neoliberal y las urgencias sociales, políticas y ambientales de su propio tiempo. En noviembre de 1989, Escombros publicó su primer manifiesto, La estética de lo roto. Dos semanas después, organizó La Ciudad del Arte en una cantera abandonada de Hernández, un paisaje residual producido por la extracción de suelo que durante una jornada se convirtió en un espacio abierto a la intervención colectiva de artistas de diferentes disciplinas. Allí, Sutura, un tajo de treinta metros abierto en la tierra y “cosido” con una soga de barco, hacía visible la tensión entre la herida y el gesto de repararla. En 1991, El gran sueño argentino trasladó esta voluntad de intervención a un objeto múltiple y portátil, que el grupo denominó “objeto de conciencia”. La pieza contiene un fragmento de los escombros del Albergue Warnes, conjunto edilicio iniciado durante el primer peronismo para albergar un hospital pediátrico de gran escala, cuya construcción quedó inconclusa tras el golpe cívico-militar de 1955 y que, luego de ser habitado durante décadas por cientos de familias, fue demolido en 1991. Encerrado en una pequeña caja de cartón ceñida por una cinta con los colores de la bandera argentina, el resto material del edificio condensa la promesa política y social de aquel proyecto y una historia posterior marcada por sucesivas interrupciones del orden democrático y por el abandono estatal.
Una modulación diferente de estas insistencias se produce en el terreno de las prácticas editoriales y postales. Susana Lombardo se vinculó a las plataformas de intercambio del arte correo desde 1982, a partir del contacto con Vigo y Gutiérrez Marx. En 1984 participó, junto con Gutiérrez Marx y otros artistas, de la creación en Rosario de la Asociación Latinoamericana y del Caribe de Artistascorreo. Por esos mismos años integró la Compañía de la Tierra Malamada. En Repertorio, libro de artista de Lombardo publicado en 2017 por Fa Editora, esta trama se reactualiza a través de la persistencia transformada del libro, la edición y el intercambio como espacios de experimentación artística. Desde Bernal, Hilda Paz participó también de esas redes. Tras integrar algunas acciones de Arte Gráfico-Grupo Buenos Aires, se volcó a la poesía visual experimental y al arte correo. Con Gutiérrez Marx editó entre 1985 y 1992 el “periódico marginal” de arte correo Hoje Hoja Hoy. Junto a Romero, con quien integró diversos colectivos, dirigió desde 1997 la revista 2 de Oro, dedicada a la poesía visual y experimental.
Estas insistencias no restituyen el repertorio formal de la vanguardia como una herencia disponible para ser citada o repetida. Movilizan, en cambio, un reservorio de estrategias críticas y pedagogías de intervención capaces de incidir en otro presente. Así, lo que insiste vuelve desplazado diagonalmente bajo otras condiciones históricas. Los objetos y los espacios acumulan tiempos y guardan formas de acción distantes, y la exposición activa entre ellos contactos que atraviesan la cronología y permiten que momentos separados se pongan en relación. En esa posibilidad resuena la idea vigiana de un arte tocable. En las conexiones que esta exposición ensaya entre escenas, materialidades, cuerpos y objetos se reconoce una preocupación por abrir el arte a las coordenadas de su tiempo y por incomodar categorías y territorios estabilizados, mediante desplazamientos entre el objeto artístico y sus desmarques institucionales, entre la poesía y la calle, entre el arte y la política, entre los futuros imaginados por la vanguardia y las trayectorias interrumpidas que vuelven a pulsar en nuestro presente.
Fernando Davis
Documentos
1.
Arte Argentino Actual
Catálogo de exposición
Museo Municipal de Bellas Artes de Bahía Blanca, 1966
Fondo Carlos Ginzburg
2.
Edgardo Antonio Vigo, Jorge de Luján Gutiérrez y Omar Gancedo
Fotografía, c. 1966
Fondo Luis Pazos
3.
Primer Salón Nacional de Arte Joven
Folleto de exposición con Pirámide, poesía fonética de Luis Pazos
Colegio de Farmacéuticos de la Provincia de Buenos Aires, La Plata, 1966
Fondo Carlos Ginzburg
4.
Edgardo Antonio Vigo
Poemas (in) sonoros, un disco para mirar, 1969
Papel impreso, 17,5 x 17,6 cm
Fondo Carlos Ginzburg
5.
Por Alquimia. Revista comprometida en actividades poéticas
Año I, n° 2, abril-junio de 1966
Dirección: Claudio Román [seudónimo de Mario “Quico” García]
Tapa: grabado de Lucio Loubet
6.
Novísima Poesía / 69
Catálogo de exposición
Museo Provincial de Bellas Artes, La Plata, 1969
7.
Luis Pazos
El arte no es una teoría; es un acto de libertad, 1969
Volante. Impresión tipográfica sobre papel
12 x 18 cm
8.
Graciela Gutiérrez Marx y Luis Pazos junto a la escultura Centauromaquia de la artista
Fotografía, c. 1973
Fondo Luis Pazos
9.
Néstor García Canclini, “Vanguardias artísticas y cultura popular”
Transformaciones n° 90
Centro Editor de América Latina, 1973
10.
Centro de Experimentación Visual (CEV)
María Arana Segura, Andrés Giménez, Eduardo Leonetti, Raúl Pane, Jorge Pereira, Ramón Pereira, Roberto Rollié y Juan Carlos Romero
Colaboración en a.e.d.g.i., revista de la Asociación de Empleados de la Dirección General Impositiva, n° 8, julio-septiembre de 1971
11.
César Paternosto, Alejandro Puente, N. Jorge Povarché y Alan Bowness
Fotografía, 1965
Fondo César Paternosto
12.
Arte Gráfico-Grupo Buenos Aires
Horacio Beccaría, César Ariel Fioravanti, Julio Leonelo Muñeza, Marcos Paley, Juan Carlos Romero y Ricardo Tau
Grabados en el mar
Afiche de exposición, 41,8 x 33,5 cm
Mar del Plata, 1971
Fondo Archivo Romero por/venir
13.
Carlos Ginzburg
10 ideas de arte pobre, 1971
Edición La Flaca Grabada, La Plata
Carpeta de cartón, papel impreso e hilo
Fondo Carlos Ginzburg
14.
Carlos Ginzburg
El árbol humano (Paisaje Naturalista), 1970
Fotografía, 14 x 9,6 cm; papel impreso, 9,6 x 17,5 cm
Fondo Carlos Ginzburg
15.
Carlos Ginzburg
Pedo, 1971
Fotografía, 12,1 x 9 cm
Fondo Carlos Ginzburg
16.
Grupo Escombros
Horacio D’Alessandro, David Edward, Luis Pazos, Héctor Puppo, Juan Carlos Romero y Teresa Volco
El Gran Sueño Argentino, 1991
Objeto múltiple n° 2, Ediciones Grupo Escombros
Caja de cartón, escombro, papel impreso y cinta textil, 5,7 x 12 x 9 cm
Fondo Grupo Escombros
17.
César Paternosto
Piedra abstracta. La escultura inca: una visión contemporánea
Fondo de Cultura Económica, Buenos Aires, 1989
Fondo César Paternosto
18.
Edgardo Antonio Vigo
Latinoamericano culto. Versión europea, 1973
Edición del Centro de Arte y Comunicación (CAyC), Buenos Aires
19.
Carlos Ginzburg
Piedra, 1972
Señalamiento realizado por el artista en Guatapé, Colombia, en el marco de la III Bienal Coltejer de Medellín
Fotografías, 18 x 23,8 cm
Fondo Carlos Ginzburg
20.
Grupo Escombros
La Ciudad del Arte
Horacio D’Alessandro, David Edward, Luis Pazos, Héctor Puppo y Juan Carlos Romero
Edición del grupo, La Plata, 1989
Fondo Grupo Escombros
21.
Edgardo Antonio Vigo
Autobiografía y Neoliberalismo, 1996
Dos postales de arte correo enviadas a Marcela Cabutti
Cartón, papel, tinta e impresiones
Archivo Marcela Cabutti
22.
1954-1994. Edgardo-Antonio Vigo
Catálogo de exposición
Fundación Centro de Artes Visuales, La Plata, 1994
23.
2 de Oro. Revista de Poesía Visual Experimental
Año 1, n° 1, Centro de Arte Moderno, Quilmes, noviembre de 1997
Directores: Hilda Paz y Juan Carlos Romero
Fondo Archivo Romero por/venir
24.
Susana Lombardo
Repertorio, 2017
Libro de artista, Fa Editora
Colección de Publicaciones de Arte Impreso
25.
Marcela Cabutti
Poesías inflables, 1995
Intervención en la playa de Boca Cerrada, Punta Lara, Ensenada
Objetos realizados en PVC, materiales diversos y serigrafía, 300 x 100 x 3 cm
Archivo Marcela Cabutti