Sala C
Inauguración 21 de septiembre a las 18h
Del 21 de septiembre al 13 de octubre
Organiza: Secretaría de Arte y Cultura de la Facultad de Bellas Artes de la UNLP

La exposición desarrolla diferentes estadios de la producción de la Cátedra de Grabado y Arte Impreso Complementario en el transcurso de los diez años de producción donde el taller, los docentes y los estudiantes son los tres pilares que construyen en conjunto el sentido pedagógico de la propuesta de la asignatura.

Artistas: Agustina Bianchi, Alejandra Cortese, Camilo Garbin, Carolina Rocco, Juan Bellagamba, Juan Pablo Martín, Luisina Raciti, Micaela Liberanone, Nahuel Torras, Ro Barragan, Carlos Servat, Virginia Chiodini.

“Un aula puede ser una máquina de guerra, un chill out para la imaginación, un espa­cio de encuentro o como lo viene siendo hace años el equipo de la cátedra de graba­do y arte impreso complementario Se imprime, puede ser el taller más rufián, since­ro y acogedor para quienes gusten de las sustancias embriagadoras de las tintas gráficas.

Contra cualquier horizonte de expectativas, Se imprime puede proponer preparar una entrega para que termine siendo una pila de bollitos de papel para jugar a un carnaval sin agua, probar los alcan­ces de una tinta debajo de las ruedas de un bus, redimensionar los límites de un rodillo con una apla­nadora conducida por la titular de la cátedra, tallar el ‘taco’ más blando con las herramientas más cotidianas o restaurar la fachada de una casa con fotocopias. La lista se va tornando cada vez más inverosímil y a la vez más cerca de la imaginación. Así es la cosa, un ‘show de técnicas’ para ha­cer temblar todo presupuesto e instaurar por el tiempo que se quiera uno nuevo, muchos o ninguno.

¿Por qué acompañar experiencias gráficas como quien hace pogo en el recital más so­ñado no puede ser un modo de aprender/enseñar modos de producción, modos de es­tar en el mundo o algo así como de qué puede tratarse esto de ser artistas? ¿Por qué lle­var en una remera ‘Su pregunta molesta’ no puede ser un guiño de complicidad que nos extrañe la mirada? ¿Por qué ‘La contradicción no puede ser nuestro posicionamiento singular’?

Hacer del riesgo afiches, del acompañar procesos y proyectos una intervención poética, una incisión que molesta y se agradece, hacer de la contradicción un modo de experimentar con materiales, hacer del aula taller una banda de rockers gráficos, hacer algo de esto y tantísimo más es lo hoy se encuentra condensado en este espacio, desde donde, como en un proceso postalquímico, se insiste sobre todo en no perder de vista la importancia de hacer del arte un lugar, para traer a los días (y a las noches) un poco de imposibles que, como en un sueño de 10 años, con una prensa imaginada, se impriman en distintos papeles una frase que diga ‘Todo lo que decimos puede ser lo contrario’ (y esto sin duda, es un montón).”

 Guille Mongan