Escribí La novela del fantasma -mi primera novela- en paralelo a mi tesis doctoral, como un gesto, quizás, de resistencia frente a la escritura académica formal.
Deriva de un pensamiento teatral y está construida a partir de tres voces -Ella, Yo y el Fantasma- que narran hechos similares desde distintas percepciones. Estas voces funcionan como artefactos narrativos surgidos de imágenes de un archivo personal, donde se inscriben, inevitablemente, los rasgos de una época.
En Página/12 se señaló: “Catani hace del fantasma una voz para contar lo invisible… un procedimiento para desarrollar pensamientos y estados internos, para dotarlos de imágenes”.
“Extremar las condiciones poéticas”, dice Yo, y sostiene una pregunta central: cómo registrar aquello que, inevitablemente, se perderá.
Prensa
Diario El Día y Página/12
https://www.pagina12.com.ar/2025/12/19/el-espectro-de-todas-las-obras/
Fragmentos:
En Página 12, Alejandra Varela escribió:
“Catani hace del fantasma una voz para contar lo invisible que, en esta línea es mucho más introspectiva de lo que parece porque funciona como un procedimiento para desarrollar los pensamientos y estados internos, para dotarlos de imágenes.
‘Extremar las condiciones poéticas’ es el objetivo que se impone La novela fantasma. La preocupación por sostener un registro de lo que inevitablemente va a perderse… Hay en este libro una filosofía de la cotidianidad de la creación que se desarrolla desde voces ficcionales que son, en realidad, un destripamiento de ese yo que inventa o que se ve sumergido en el devenir de una ficción que se vehiculiza a partir de ella”.



